Este jueves 20 y viernes 21 de octubre se realizó el III Foro Nacional de Educación e Inclusión Financiera en el hotel Sheraton del centro de Lima, organizado por ASBANC y CEFI, con el objetivo de compartir las propuestas de diversas entidades privadas sobre el tema.

Algunos de los temas que se revisaron

 

Digitalización de pagos

Representa un mecanismo para mejorar la inclusión financiera en el sector público y privado -ambos con un alto nivel de uso de efectivo en sus operaciones- y va de la mano con las expectativas de las nuevas generaciones y el uso de las tecnologías de información. Sin embargo, para que esta oportunidad sea efectiva, no nos debemos olvidar que se trata de un negocio, en el que todos los actores deben ver ganancia: los inversores, el gobierno, los usuarios, etc.

En este sentido se presenta como una solución a BIM, la billetera móvil que es una nueva y buena alternativa que consiste en tener a tu celular como un medio de pago digital. Este es un mecanismo que ya existe hace algunos años en otros países y que ayudaría a que ciertos sectores de la población -aquellos que desconfían o se les hace difícil tener una cuenta de ahorro y tarjeta de débito en alguna empresa financiera- puedan realizar sus transacciones vía un medio digital evitando así el uso del cash.

Los medios de pago digitales pueden ser muy efectivos cuando hay motivación e incentivos para incrementar su uso. Se hizo mención a la experiencia positiva de reducción automática del IVA por parte del gobierno Uruguayo, para aquellos que consumían usando sus Tarjetas de Crédito y Débito.

Educación Financiera

Si bien se han realizado avances importantes, como la inclusión de la educación financiera en el currículo de educación nacional, las alianzas públicas y privadas para desarrollar programas como “Finanzas en mi colegio”, o “Contigo en tus finanzas en el aula”, etc. aún se presentan grandes retos, entre ellos: reforzar en las universidades e institutos lo aprendido en el colegio, crear nuevos modelos de educación financiera que permita no sólo aprender conceptos, sino también desarrollar capacidades, atender necesidades de educación según criterios de edad y segmentos, entre otros. Todo esto nos debe acercar más al objetivo de la educación financiera: “Generar oportunidades de crecimiento”.

Un par de ejemplos que evidencian la voluntad por educar financieramente a los sectores necesitados, fue lo presentado por la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (FEPCMAC), con su programa “Tu caja te cuenta” y la noticia de la designación de un Oficial de Educación Financiera en cada caja. Interesantes aportes producto del trabajo organizado de las once cajas.

Algunos resultados del Perú en el estudio La Voz del Cliente, realizado por la Campaña Smart para el sector de las microfinanzas y presentado durante el foro:

  • El 43% de los clientes no entendió las condiciones de su crédito.
  • Más del 75% no tiene idea de cuánto es su tasa de interés.
  • El seguro es el producto que menos se entiende.
  • Los clientes no entienden cómo funcionan los burós de crédito.

Promover la importancia del ahorro

El ahorro es el producto clave para bancarizar, sin embargo, hoy representa una de las brechas más grandes que tiene el Perú y Latinoamérica. Varios sectores de la población abren una cuenta de ahorro para subsistir, generalmente retirando todo en la primera transacción, es decir, no utilizan el sistema del ahorro.

Es importante tener un enfoque hacia la necesidad de desarrollar una cultura de ahorro formal, para prosperar y generar buenos tiempos. Todos deberían hacerlo: las personas, las empresas y los gobiernos.

Se presentó durante el foro el siguiente link para descargar gratuitamente el libro “Ahorrar para Desarrollarse” del Banco Interamericano de Desarrollo: www.iadb.org/ahorro

Microseguros

Importante promover los microseguros, éstos representan una buena oportunidad para incluir a aquellos sectores de la población que tienen bajos ingresos, permitiéndoles reducir el riesgo y la opción a recuperarse después de alguna crisis o eventualidad como accidentes, enfermedades, desastres, etc., sin embargo, según señalaron los especialistas, se suele pensar en ellos al último cuando se habla de inclusión financiera. El desafío aquí es también aumentar la confianza hacia los microseguros.

Algunos puntos de vista adicionales con relación a los temas vistos en el foro

 

“Nadie puede confiar en algo que no conoce”

Importante esta frase que se dio durante el foro, porque señala una de las barreras y a su vez uno de los principales retos de la inclusión financiera y la bancarización en el Perú: “La falta de confianza de la población hacia los productos y servicios financieros”.

Pero ¿por qué seguimos con la falta de confianza hacia los productos y servicios de un sector empresarial que es seguro, regulado y cuya información de las características y condiciones contractuales de su oferta se encuentran por todos lados (por ejemplo, en páginas web, publicidad vía TV y radio, folletería, etc.)?

Durante el foro se señalaron varios factores que responden la pregunta anterior, entre ellos:

  • Bajo nivel de educación financiera.
  • Bajo nivel de cultura financiera.
  • Información confusa y alto costo de los productos y servicios financieros.
  • Falta de conocimiento e innovación de los proveedores financieros respecto a los usos, costumbres y comportamientos de ciertos segmentos de la población, puntualmente sobre las formas de usar efectivo, ahorrar y financiarse.

Existe oportunidad entonces de ser bi-direccionales en este tema, es decir, trabajar desde la oferta y la demanda. Con la oferta para innovar en productos y servicios fáciles de entender y a precios accesibles, y con la demanda para incrementar las iniciativas que les permitan adquirir competencias necesarias para entender las características de la oferta.

¿Será efectivo un medio de pago digital como BIM?

Puntualmente considero que alternativas como BIM son muy necesarias, sólo hay que tener cuidado que resulten efectivas manteniendo los precios que tienen. No digo que no deban costar, porque detrás hay empresarios que obviamente quieren rentabilizar su negocio, sólo recordar que siempre hay oportunidad para mejorar y una buena forma en este caso es entendiendo las necesidades y las posibilidades reales de la población. Tengamos en cuenta por un lado que entender a la población no es fácil, sino ¿por qué seguimos teniendo por años la falta de confianza en el sector? y, de otro lado, siempre lo gratis del uso del efectivo va a ser más atractivo.

¿Las normas de protección al consumidor financiero ayudan a disminuir la falta de confianza?

Considero que sí, porque han dado la oportunidad que la población tenga empresas financieras que cuentan con mecanismos estandarizados tanto de información, como de atención de quejas y reclamos a los consumidores. Sin embargo, una oportunidad de mejora aún por parte de las empresas financieras y que puede influenciar directamente en disminuir la falta de confianza en el sector, es mejorar el aseguramiento del adecuado cumplimiento de éstos estándares en los distintos momentos de la verdad, para que de esta forma se mejore la experiencia, el aprendizaje y la percepción del consumidor.

¿Es necesario que las empresas financieras se preocupen en tener nuevos clientes?

Sí, y podrán hacerlo siempre y cuando éstas empresas hagan su oferta de productos y servicios más atractiva, y esto sólo se podrá si logran romper los moldes de siempre. Sabemos que este negocio para que sea rentable debe ser masivo, no se trata de sólo hacer crecer el negocio a través de los clientes existentes, sino incluir a nuevos segmentos a través de una propuesta de productos y servicios fácil de entender y sobre todo barata.